En medio de las sospechas de corrupción en las filas de Javier Milei, el partido de Mauricio Macri se propone como una alternativa de «cambio» para 2027.
A un año de las elecciones nacionales y en medio de las sospechas de corrupción en el Gobierno, con las investigaciones sobre el enriquecimiento ilícito de Manuel Adorni, las coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis) y la criptoestafa $Libra como puntas del iceberg; el Pro emitió un comunicado titulado «Manifiesto Próximo Paso» en el que se despega de la gestión de Javier Milei y se postula como alternativa para dar continuidad al «cambio»: «Eso es lo que sabemos hacer».
El Pro viene siendo, precisamente, el principal partido aliado al gobierno en la estrategia legislativa (apoyando los proyectos oficialistas y sumándose al rechazo de las propuestas opositoras) e incluso brindándole algunos de sus principales referentes, que se han sumado directa o indirectamente a las filas violetas, como en el caso de la senadora y ex ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, el ministro del Interior, Diego Santilli; y Silvana Giudici, Cristian Ritondo, Damián Arabia y la cordobesa Laura Rodríguez Machado.
«Hubo un momento en que la Argentina tocó fondo. Y lo sentimos todos. En los precios. En la incertidumbre. En la sensación de que no había salida. Entonces algo pasó: los argentinos eligieron cambiar. Porque el dolor del cambio era preferible al dolor de seguir como íbamos. Y el PRO estuvo ahí. Del lado del cambio. Sin especular. Sin mirar desde afuera. Algunas cosas empezaron a cambiar. Pero empezar no es llegar. Y eso también se siente. Porque hay una diferencia entre que los grandes números mejoren y que tu vida mejore. Y eso duele, desgasta. Y cuando ese dolor no se escucha… duele. Cuando no se da el ejemplo… duele. Cuando no se respeta el sacrificio ajeno, duele. Y duele más».
De esa manera, el mensaje del partido que preside Mauricio Macri intenta explicar su alineamiento pleno con el Gobierno y esta nueva posición en la que intenta tomar distancia y mostrarse como una alternativa.
En ese marco, al referirse a los «enemigos del cambio», el Pro a continuación pone en un mismo nivel al «populismo de siempre, que promete mucho y destruye todo» y a «los que frenan el cambio desde adentro, con soberbia, con arrogancia o pidiendo sacrificios que no están dispuestos a hacer».
No explicita el comunicado a quién se refiere esta última definición, pero el Pro señala que «a los dos los vamos a enfrentar», subrayando que «acompañar el cambio no es aplaudir todo», sino «es decir lo que falta» y «decir la verdad, aunque duela».
En ese sentido, de cara al futuro y, sin decirlo, a las próximas elecciones en particular, el comunicado plantea que «el próximo paso es claro: que el cambio llegue y cambie tu vida».


