Un reclamo salarial de los empleados de ANSES, traducido en una asamblea gremial del personal de la delegación local, ha dejado a todos quienes tenían turno y se llegaron hasta la sede esperando a la intemperie.
Más allá de la legalidad y justificación del reclamo, muchos de quienes están esperando bajo la lluvia cuestionan la oportunidad del reclamo. Incluso la falta de preaviso a la población para evitar las molestias.