Al menos 98 personas murieron en las tormentas de arena que golpearon el norte de India. Los vientos de hasta 130 km/h causaron 65 muertos en el estado de Uttar Pradesh y 33 en el estado vecino de Rajastán, informaron las autoridades de gestión de las catástrofes de ambas regiones.
La mayoría de los decesos se deben a la caída de árboles o de muros como consecuencia del viento.
A última hora del miércoles, un velo blanco envolvió la capital, Nueva Delhi, dificultando la visibilidad. Le siguieron fuertes vientos.