A la segunda marcha contra el gobierno de Javier Milei, se sumaron los movimientos sociales. El programa de ajuste y sus consecuencias en los ingresos de los trabajadores, unificó a todo el campo sindical.
La CGT, en una medida apoyada por las dos CTA (CTA de los Trabajadores y CTA Autónoma) y los movimientos sociales, realiza este jueves su segundo paro nacional desde la asunción de Javier Milei, en medio de una tirante relación con la gestión libertaria por sus políticas de ajuste, que hasta ahora carecen de un programa de desarrollo que aliente un incremento de la actividad, mostrando como único objetivo el dejar atrás el déficit fiscal. Claro que en lo que va de su implementación ya produjo una transferencia de ingresos descomunal, desde el sector del trabajo (asalariados cuentapropistas, monotributistas, de la economía popular) hacia el poder económico concentrado.
En Córdoba, a las 12 fue convocada una concentración en la esquina de Colón y General Paz, bajo la consigna “La Patria No se Vende”. Previamente, a las 10, habrá una «radio abierta» frente al edificio histórico de la CGT, en Vélez Sársfield 137.
A nivel nacional la enorme mayoría de los sindicatos paran este jueves, por lo que se sentirá fuerte durante la jornada en casi todas las actividades, sin transporte ni atención en dependencias públicas, sin clases por la adhesión de los gremios docentes y sólo se espera algo de actividad en locales comerciales.
Desde el Gobierno nacional, como era previsible, se buscó deslegitimar la medida de fuerza. El vocero presidencial, Manuel Adorni, criticó a la CGT en las horas previas al paro y tildó a la central obrera como «los fundamentalistas del atraso», además de ratificar que «a los trabajadores estatales que paren se les descuenta el día».
La dirigencia sindical justificó el llamado a esta segunda medida de fuerza en la era Milei, en el rechazo a las políticas de recortes de fondos para alcanzar un superávit y en su oposición a la Ley de Bases, y el mega DNU 70/23.
«No podemos aceptar que todo se libere y que se pretenda que los salarios tengan límites. Somos organizaciones sindicales responsables y tenemos claros cuáles son los límites y las posibilidades de cada sector para llegar a acuerdos», sostuvo este miércoles el cosecretario general de la CGT, Héctor Daer.
Fuente: La Nueva Mañana


