Entre 30 y 40 diplomáticos de los países que integran el Grupo de Lima abandonaron este miércoles la Asamblea General de la ONU cuando el canciller venezolano, Jorge Arreaza, tomó la palabra.
Arreaza hablaba en nombre del Movimiento de Países No Alineados en el primer día mundial del multilateralismo, pero pocos diplomáticos quedaron en la enorme sala para escucharlo.
En su discurso, el canciller acusó a los Estados Unidos de querer «imponer la dictadura» en la ONU y «de manera descarada pretender expulsar o desconocer las credenciales de los Estados miembro con pleno derecho como Venezuela. Eso es excluyente e inaceptable», sostuvo Arreaza.
El vicepresidente de los Estados Unidos, Mike Pence, pidió el 10 de abril a la ONU que reconozca al líder opositor Juan Guaidó como presidente de Venezuela, y exigió la partida del «dictador» Nicolás Maduro, que se aferra al poder con el apoyo de Rusia y China.


