El Senado de Brasil derrumbó este martes el decreto que facilitaba el porte de armas en el país, firmado en mayo por el presidente Jair Bolsonaro, quien convirtió esa cuestión en una de sus principales banderas de campaña.
Después de casi tres horas de discusión, el Senado aprobó, con 47 votos contra 28, un dictamen emitido por la Comisión de Constitución y Justicia (CCJ) de la Cámara Alta que la semana pasada había pedido suspender este decreto presidencial.
Con este resultado, el tema ahora será discutido por la Cámara de Diputados que tendrá la última palabra sobre el decreto presidencial.
El presidente del Senado, Davi Alcolumbre, dijo tras la votación que el debate se había realizado con “madurez política”.
Más temprano, Bolsonaro presionó a senadores y diputados para “no dejar morir” el texto. En un acto oficial, el mandatario defendió su política armamentista como elemental en el combate a la violencia en las ciudades y en el campo.