Así lo indicó uno de los biológos del equipo de búsqueda que logró identificar los restos de personas halladas en La Perla. El juez Vaca Narvaja, a su vez, destacó el trabajo colaborativo y adelantó que se seguirá con la búsqueda de personas.
«Dentro de estas 12 campañas que se realizaron en Córdoba es la segunda que da un resultado positivo», dijo el juez Miguel Hugo Vaca Narvaja durante la conferencia de prensa donde se dieron a conocer los nombres de las personas identificadas en las excavaciones realizadas en el ex centro clandestino de detención en Córdoba, conocido como La Perla.
En ese marco, uno de los biólogos que participó de la búsqueda, indicó que «no son solamente 12 perfiles, seguramente se conozcan más».

En una sala llena donde la emoción se hizo visible en las palabras de los familiares, la Justicia federal confirmó que se seguirá adelante con la búsqueda e identificación de más restos en la zona de la «Loma del Torito».
«Los familiares tienen participación a través de una querella y es una política del Estado, no es solo algo del juzgado, dijo el magistrado destacando la colaboración del Equipo de Antropología Forense, la Provincia, el municipio, la universidad pública y otros tantos organismos.
En esa línea, las familias de las víctimas agradecieron a todo el equipo por la «búsqueda persistente e incansable» para encontrar e identificar a las personas que fueron detenidas, torturadas y desaparecidas en Córdoba por la última dictadura cívico militar.

«Todos sabíamos que Mónica estaba ahí, no podíamos demostrarlo, al fin llegamos a la certeza, penosa y lamentable, pero es un alivio. Es un alivio saber que ya podemos hacer que descanse junto a su hermano -que también fue un desaparecido- en el cementerio San Vicente», indicó la familia de Mónica O´Kelly Pardo.
A su turno, una de las antropólogas del Equipo de Antropología Forense indicó que la evidencia física sobre la que pudieron trabajar en las últimas excavaciones permitieron corroborar la hipótesis de que «hubo remoción de fosas».
«Todos lo elementos en terreno nos permite corrobra la consistencia de esos datos. La manera en que fueron recuperados los restos, que fue de manera desordenada y aislada, no fueron fosas ni cuerpos enteros, eso es prueba material de que esa limpieza existió», dijo la especialista y respecto a la hipótesis sobre adónde habrían sido llevados los elementos extruidos de ese sitio, contó que «es materia de análisis desde hace tiempo» y están trabajando fuertemente «para focalizar las búsquedas a esos lugares de destino».

«No terminamos la excavación», agregó otra de las investigadoras y detalló que la misma fue paralizada por las condiciones climáticas, ya que la lluvia dificulta la expedición. Asimismo, reiteró que la búsqueda se orientó a través de la visualización del terreno, para poder identificar en el terreno los lugares donde se utilizaron palas mecánicas para remover los cuerpos probablemente en 1978.


