Se desconocen los motivos del aterrizaje de la aeronave del Departamento de Defensa de Estados Unidos. La semana pasada, el gobernador de Tierra del Fuego cuestionó la intervención del puerto y señaló posibles intereses geopolíticos.
Un avión del Departamento de Defensa de Estados Unidos aterrizó en Ushuaia, Tierra del Fuego, y causó preocupación en un contexto donde se lleva a cabo la intervención del puerto local dispuesta por el Gobierno nacional. La semana pasada, la Provincia rechazó el control impuesto por Javier Milei y señaló que la medida podría responder a intereses geopolíticos estadounidenses.
La aeronave permaneció dos días en Buenos Aires y luego voló a la capital fueguina “sin comunicación del Gobierno Nacional ni de los organismos de defensa argentinos encargados de dar los permisos para este tipo de casos”.
Según el seguimiento satelital de la aeronave que realiza la página Flightradar24, el avión despegó el jueves pasado desde la Base Conjunta Andrews, una instalación estratégica de máxima seguridad conocida por albergar el avión presidencial Air Force One. La primera parada fue el viernes a las 18.06, en San Juan, donde estuvo poco más de dos horas para volver a despegar y aterrizar a las 23.36 en Aeroparque, Ciudad de Buenos Aires
A pesar de la escasa información que circula, se confirmó que las autoridades provinciales no tuvieron injerencia en este hecho, por lo que el gobierno de Gustavo Melella no pudo permitir ni denegar el arribo de aviones oficiales de países extranjeros. Por el momento, no se conocen los motivos de este aterrizaje ni tampoco la identidad de los miembros que viajaban en ese vuelo.
Asimismo, crece la preocupación debido a que se conoció el itinerario de otros dos aviones, en este caso privados, que partieron desde la localidad de San Fernando hacia Ushuaia, de los cuales tampoco hay más información.
El aterrizaje de la aeronave perteneciente al Departamento de Defensa de Estados Unidos, sumado al hermetismo con que presenta el Poder Ejecutivo Nacional en referencia a este tema, generó gran inquietud, en medio de las versiones de que podría existir un hipotético acuerdo entre el presidente Javier Milei y su par estadounidense Donald Trump para entregarle el control del puerto fueguino, uno de los más importantes en materia turística y un punto clave para la entrada a la Antártida.
Esta zona tiene un rol estratégico como principal centro logístico, turístico y científico para el continente antártico, e incluso, es un sitio fundamental para la defensa de la soberanía argentina.


