Los intendentes y agentes de ambas ciudades destacan el trabajo articulado entre Provincia, municipios y vecinos.
Dos acciones innovadoras en materia de seguridad muestran su impacto favorable en las localidades de Córdoba donde se encuentran operativas. Se trata del Programa Provincial de Guardias Locales y del dispositivo Ojos en Alerta, puestos en marcha durante la gestión de Martín Llaryora y que integran la coordinación, el protagonismo de los gobiernos locales y la participación activa de los vecinos.
En el departamento Río Cuarto, la ciudad cabecera y Santa Catalina Holmberg dan testimonio de ello en la voz de sus intendentes y de agentes a cargo de su cumplimiento, con hechos comprobables y con la valoración de los ciudadanos involucrados.
El Programa Provincial de Guardias Locales busca fortalecer la prevención del delito, las violencias y las contravenciones mediante el trabajo conjunto entre la Provincia y los municipios y comunas, sumando a la fecha casi 400 localidades adheridas.
Ojos en Alerta, por su parte, ya está presente en 42 localidades que disponen de guardias capacitadas, centros de monitoreo y adhesión formal. También alcanza a Córdoba Capital, donde se denomina «Cordobeses en Alerta».
Río Cuarto: adhesión inmediata y cercanía con el vecino
El intendente Guillermo De Rivas destaca que Río Cuarto adhirió desde el comienzo al llamado «Modelo de Prevención Córdoba», con el convencimiento de que los municipios tienen «la enorme responsabilidad de contribuir a trabajar para que nuestros ciudadanos vivan más seguros».
Río Cuarto combina hoy tres herramientas: la Guardia Urbana local, la central de monitoreo y la participación ciudadana, a través de Ojos en Alerta. Juntas se integran con la Justicia y la Policía de Córdoba para prevenir el delito y «estar más cerca del vecino», detalla el intendente.
Asegura De Rivas que estas iniciativas dotaron de un marco legal real a una tarea que muchas veces «era solo voluntarismo». Ese marco, apunta, “permite construir junto a los ciudadanos la seguridad que todos queremos, con cercanía y empatía, tratando de forjar una comunidad en paz».

Un ejemplo concreto: del recorrido preventivo a la detención
Lo que el intendente describe tiene su correlato en las calles. Lo cuenta Gustavo Cruceño, agente de la Guardia Local de Río Cuarto, cuya función es recorrer preventivamente los distintos sectores de la ciudad para estar en cercanía de los riocuartenses.
Fue en uno de esos recorridos que le tocó intervenir ante un hecho de robo, en la zona de un supermercado ubicado en adyacencias del Hospital Nuevo. El agente se encontraba en una parada fija que la Guardia cubre habitualmente, cuando advirtió la presencia de un hombre que habría cometido el ilícito.
De inmediato avisó al centro de monitoreo, que a su vez puso al tanto al personal policial. Con el sospechoso ya visualizado, el operativo se dirigió al domicilio de un gimnasio en el que se habría escondido. Tras la voz de alto, el sujeto fue aprehendido y personal policial y de la Guardia Local intervinieron en su detención.
«La Guardia Local y el programa Ojos en Alerta han impactado de forma positiva», sostiene Cruceño. Y explica que los ciudadanos se comunican de manera inmediata a través de un WhatsApp, «el móvil llega, y eso genera mucha confianza».
Define la experiencia como «una labor conjunta que está dando buenos resultados». Y cierra: «Esperamos seguir así, ya que con trabajo se logran grandes cosas».

Santa Catalina Holmberg: en equipo con la Policía
En Santa Catalina Holmberg, el intendente Maximiliano Rossetto remarca la importancia que tiene para la seguridad de las localidades sumarse a estas acciones provinciales.
En su ciudad, el esquema fortalece el vínculo con la comunidad a través de la Guardia de Prevención Local y de Ojos en Alerta, que ya cuenta con unos 1500 vecinos participantes y que cada jornada recibe más de 300 comunicaciones entre mensajes, videos y audios. La interacción es constante y los ciudadanos alertan de forma temprana ante cualquier tipo de situación o hecho.
“Estas herramientas hacen que cada día nuestra Santa Catalina sea más segura», explica Rossetto, quien además agradece y destaca el trabajo de la Secretaría provincial de Prevención y Convivencia Ciudadana conducida por José Gualdoni, «por estar presentes en cada rincón del territorio de Córdoba».
Resultados efectivos
“Trabajamos de manera permanente, las 24 horas del día. El vecino se siente seguro y protegido con el servicio que brindamos”, comenta Juan Pedro Laplagne, director de la Guardia Local de Santa Catalina Holmberg.
A modo de muestra, la labor coordinada hizo posible la recuperación de cinco motocicletas que habían sido sustraídas en la localidad de Sampacho, desde donde se solicitó colaboración.
“En uno de los casos recibimos el llamado de nuestros vecinos, informando de una moto que se encontraba abandonada desde hacía varias horas en la vía pública”, refiere Laplagne. El resto de los vehículos fueron recuperados en zona de la ruta 8, pasando el cementerio local, donde se contó con la colaboración de Gendarmería Nacional y de la Policía de Córdoba.
Una experiencia federal
Con la premisa «La fuerza de lo local», el Centro Cívico de la ciudad de Córdoba fue sede días atrás del encuentro de trabajo «Modelo de Prevención Córdoba», encabezado por el gobernador Martín Llaryora.
Allí, intendentes y jefes comunales de toda la provincia se dieron cita para analizar el funcionamiento en sus territorios del Programa Provincial de Guardias Locales y del dispositivo «Ojos en Alerta».
La jornada permitió poner en común los resultados de un esquema que articula la tarea de la Provincia con los municipios y comunas, fortalece la capacidad preventiva en cada territorio e incorpora a los vecinos como protagonistas del cuidado de sus comunidades.



