Acorralado por la oposición y respaldado por Milei, el jefe de Gabinete calificó de «tendenciosas y falsas» las sospechas en su contra por presunto enriquecimiento ilícito.
Al cierre de la presentación de su informe de gestión ante la Cámara de Diputados de la Nación y antes de escuchar las preguntas de los bloques legislativos, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, intentó eludir las sospechas por presunto enriquecimiento ilícito que pesan en su contra, con una exposición que fue cuestionada por la oposición y la mirada atenta del presidente Javier Milei, desde las gradas.
«No hubo delito», expresó Adorni, pretendiendo cerrar los cuestionamientos en su contra.
En relación al viaje a Nueva York de su esposa Bettina Angeletti en el avión presidencial ARG 01, Adorni pretendió responder los cuestionamientos en su contra al afirmar que «no hubo delito».
“Fue aclarado en la justicia que mi esposa viajó como invitada exclusivamente en el vuelo de salida del país y que regresó en un vuelo comercial el 15 de marzo de 2026”, expresó y completó: “Se concluyó que la documentación vinculada al manifiesto de vuelo y las resoluciones aprobatorias no representan ninguna irregularidad”.
“Se comprobó judicialmente que no hubo ningún gasto de viáticos, alojamiento, comida, o de cualquier tipo de parte del Estado y que no existió incumplimiento en su invitación”, aseveró Adorni, pretendiendo convencer a los presentes de que no hay irregularidades en haber llevado en el avión presidencial a su esposa.
“Pedí disculpas a los argentinos, entendiendo que mi conducta debe ser siempre clara y me puse a disposición de la Justicia frente a cada denuncia. Estas disculpas han sido utilizadas por algunos como una herramienta política para obstaculizar la gestión del Gobierno, lo cual no me sorprende”, agregó Adorni, buscando responsabilizar a la oposición de la desconfianza que se erigió en torno de su figura a partir de los hechos que empezaron a develarse a partir del viaje que compartió con su esposa en el vuelo presidencial.
Respecto a los gastos en millonarios viajes privados, cuyos montos no se condicen con sus ingresos, Adorni intentó correrse de su responsabilidad como funcionario al pedir que en el análisis se dividan sus gastos privados de aquellos del orden público. “Ni constitucional ni penal ni civilmente son comparables. He afrontado yo mismo los pagos de todos los viajes que realicé con mi familia y únicamente se circunscribieron a vacaciones personales y de mi círculo familiar”, expresó.
Asimismo, calificó de «tendenciosas y falsas» las interpretaciones que se hicieron en relación a lo manifestado por su amigo Marcelo Grandío, que en sucesivas y contradictorias declaraciones, afirmó primero que el mismo Adorni pagó un costoso viaje en avión privado a Punta del Este y luego, que se pagó con «plata del Estado».
Asimismo, el jefe de Gabinete se comprometió a presentar la nueva declaración jurada, con fecha de vencimiento el 31 de julio, en la que detallaría su patrimonio integral.
“Todas las cuestiones que son parte de una causa judicial en curso deben ser resueltas en ese ámbito”, se expidió Adorni, intentando cancelar el debate respecto a la sospecha por presunto enriquecimiento ilícito y rechazó contrataciones entre la TV Pública y el periodista Marcelo Grandío, quien lo acompañó en los feriados de carnaval en el vuelo privado a Punta del Este.
Por último, desmintió la existencia de contratos entre el Estado y Bettina Angeletti (por servicios de coach ontológico), “ni directa ni indirectamente”; y sostuvo que “no existe ni existió incumplimiento alguno al régimen de incompatibilidades y conflictos de interés previsto en la Ley de Ética Pública o en sus reglamentaciones”.
Cabe mencionar que paralelamente se investiga la adquisición de diversos inmuebles por parte de Adorni, que presuntamente fueron financiados por dos mujeres jubiladas y otras personas, con un patrimonio que no se correspondería con la dimensión de la transacción.


